Conectando puntos
El día 22, por fin, me gradué. Fue una sensación extraña, como de vértigo, a la vez que comenzó a repiquetearme con fuerza en la cabeza la pregunta estrella. ¿Y ahora, qué? Pero ¿Y ahora, qué?
Ciertamente, hacía meses que se me había planteado, para qué engañarnos, pero andaba tan distraída con mis trabajos y mis exámenes que apenas si había tenido tiempo de pensar concienzudamente en este asunto.
Supongo que cada año a una gran parte de los estudiantes que terminan carrera les debe ocurrir algo parecido. Aunque los proyectos de futuro sean muchos, el terminar de pronto con algo a lo que le has dedicado una parte importante de esfuerzos durante los últimos cinco años - lloros, alegrías y sinsabores varios - deja un vacío que cuesta asimilar. Y las dudas y los conflictos internos proliferan en los climas de encrucijada en los que todos, estudiantes o no, nos encontramos una o muchas veces a lo largo de nuestras vidas. Por eso, la mejor arma para salir airoso de la situación, sin duda, es disponer de un buen planteamiento de entrada.
Así, aunque las charlas del acto de mi graduación en particular fueron realmente provechosas, inolvidables, lo que yo quería mostraros en este post, en realidad, es el discurso de apertura de curso de Steve Jobs, CEO de Apple, en la universidad de Stanford.
Nos empeñamos continuamente en intentar unir puntos desde el presente hacia el futuro, pretendemos atar todos los cabos desde un principio, no dándonos cuenta del error: los puntos suelen unirse solos y, casi siempre, hacia atrás. La clave, pues, está en hacer en cada momento lo que se elija hacer, con ilusión, interés, pero sobretodo con confianza en uno mismo. No conformarse y seguir buscando hasta encontrar la respuesta sobre que es lo que realmente queremos. Porque nunca dejamos de aprender, por lo tanto nunca dejamos de avanzar, de conectar puntos...
Ciertamente, hacía meses que se me había planteado, para qué engañarnos, pero andaba tan distraída con mis trabajos y mis exámenes que apenas si había tenido tiempo de pensar concienzudamente en este asunto.
Supongo que cada año a una gran parte de los estudiantes que terminan carrera les debe ocurrir algo parecido. Aunque los proyectos de futuro sean muchos, el terminar de pronto con algo a lo que le has dedicado una parte importante de esfuerzos durante los últimos cinco años - lloros, alegrías y sinsabores varios - deja un vacío que cuesta asimilar. Y las dudas y los conflictos internos proliferan en los climas de encrucijada en los que todos, estudiantes o no, nos encontramos una o muchas veces a lo largo de nuestras vidas. Por eso, la mejor arma para salir airoso de la situación, sin duda, es disponer de un buen planteamiento de entrada.
Así, aunque las charlas del acto de mi graduación en particular fueron realmente provechosas, inolvidables, lo que yo quería mostraros en este post, en realidad, es el discurso de apertura de curso de Steve Jobs, CEO de Apple, en la universidad de Stanford.
Nos empeñamos continuamente en intentar unir puntos desde el presente hacia el futuro, pretendemos atar todos los cabos desde un principio, no dándonos cuenta del error: los puntos suelen unirse solos y, casi siempre, hacia atrás. La clave, pues, está en hacer en cada momento lo que se elija hacer, con ilusión, interés, pero sobretodo con confianza en uno mismo. No conformarse y seguir buscando hasta encontrar la respuesta sobre que es lo que realmente queremos. Porque nunca dejamos de aprender, por lo tanto nunca dejamos de avanzar, de conectar puntos...
Adelante vídeo:
Segunda parte,
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