miércoles, 20 de agosto de 2008

Momentos. De Sol y de Sombra

Es cierto que a veces no reconozco mi propia literatura, pero no quiero olvidar lo que hace tan solo unos meses escribía. Oscar, Blanca, Laura, Anxo... yo sé que tarde o temprano el sol vuelve a lucir al otro lado de la ventana. Y es por eso que vale la pena esforzarse en vencer.

"De repente la tristeza inunda mi mente. Demasiado rápido. Tanto que casi nunca alcanzo a tiempo un refugio seguro. Desprotegida y a merced de la tormenta, solo cabe, pues, esperar a que cese. En la intemperie el frío helado entumece todo mi cuerpo impidiendo el movimiento. Cada gota en mi piel duele más y más hasta perforarme cruelmente. Me cuesta respirar mientras un susurro en el viento se empeña en arrancarme lágrimas de sangre; unas tras otras terminan diluyéndose en el vacío de mi existencia. Hasta la extenuación. Es entonces cuando dejo de sentir y me abandono a una marea de dudas. ¿Estaré realmente despierta? ¿Estaré realmente viva? Una y otra vez, repito para mí misma, que lo que me ocurre es un sinsentido y que no puede ser real. Tanta soledad. Tanto miedo. Tanto sufrimiento. Y sin entender porqué una extraña fuerza me empuja en el abismo hacia delante. Sin dejarme opción. Un día más tendré que luchar contra la muerte."

lunes, 4 de agosto de 2008

El Juramento de Khassan Baiev


"Las guerras son el mal. No hay vencedores. Sin embargo creo que este baño de sangre me ha enseñado lo que es importante en la vida: la familia, los amigos, ayudar a los demás, apartar el odio"

"La guerra cambia a la gente:unas veces a mejor, otras a peor. Algunos se vuelven animales; otros llegan a ser mejores personas".

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Es desde la comodidad de mi sillón que termino de devorar las últimas páginas de "El Juramento", el libro que recoje gran parte de las experiencias vitales de un reputado cirujano checheno. Siempre me ha resultado muy difícil hacerme a la idea de lo que se debe sentir en una guerra. A diferencia de Khassan Baiev, yo nunca he vivido ninguna. Sé, sin embargo, que me sería muy difícil mantener su equanimidad y su fuerza en situaciones tan extremas, dolorosas y comprometidas como las que él describe. Estoy convencida de que deben de existir pocas personas que compartan su excepcionalidad.

La primera noticia que recuerdo acerca de Chechenia, fue la del secuestro de 800 personas en un teatro de Moscú por un grupo de independentistas radicales el 24 de octubre de 2002. Desconocía gran parte de la historia de esta nación, ignoraba los porqués de las dos guerras contra los rusos. Pensaba que los chechenos no serían otra cosa que asesinos sanguinarios y sin escrúpulos. No imaginaba todo los que se amagaba (y se amaga) detrás de Putin y el Gobierno ruso, la compleja trama de intereses y la impasibilidad del resto de la comunidad internacional.

En éste aspecto el libro del que os hablo me ha recordado una vez más cuan es de peligrosa la ignorancia: nos convierte en algo altamente influenciable. A quien no sabe se le puede engañar con facilidad. Por eso el testimonio de personas como Baiev es tan importante. Volver a leer acerca de aquel secuestro desde la propia experiencia del autor me ha impactado, al revelarme una nueva dimensión de la realidad. Yo nunca había cuestionado la que asimilé primero, a través de los medios de comunicación. Sencillamente había caído en la trampa, tan extendida, de haberla aceptado sin más.
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Aquí os dejo un link a la web sobre el libro, que os recomiendo encarecidamente: http://www.theoathbook.com/home.php